viernes, 6 de julio de 2007

Erguido bajo el golpe en la porfía,
me siento superior a la victoria.
Tengo fe en mí: la adversidad podría
quitarme el triunfo, pero no la gloria.

Salvador Díaz Mirón


“Navarro Montenegro es mi amigo, Isaac mi hermano”: Humberto Moreira Valdés.

Entonces, ¿por qué está preso Isaac Montenegro Herrera?

Lo último que le faltaba a Isaac Montenegro era paladear el sabor amargo de la prisión para terminar la forja de su espíritu indomable. El 12 de mayo el líder cardenista salía de su hogar, situado allá en el corazón del barrio viejo de Saltillo. Agobiado por el dolor de haber perdido a su madre un mes antes, tenía planeado visitar a su padre en un remoto ejido de San Luis Potosí. No pudo iniciar el viaje porque enfrente de la primaria Tipo 20 de noviembre, una patrulla de la ministerial del estado repleta de gorilas le cerraba el paso. Sin inmutarse Isaac preguntó por el motivo y los chotas le dijeron que lo perseguían porque había atropellado a una niña en la colonia Bellavista la noche anterior. Ante esta calumnia, Isaac le preguntó al gorila que para dónde queda la colonia citada y el ministerial no supo precisar el punto cardinal. Ante la insistencia de que descendiera del vehículo, Isaac Montenegro mantenía la negativa hasta que otro cavernícola sacó la pistola y se la puso en la cabeza.
Minutos después, cuando el sol iniciaba apenas su recorrido por la bóveda celeste, el líder social hacía el camino hacia la Procuraduría General de Injusticia del gobierno de la gente. Por la tarde sería internado en el Cereso de esta ciudad donde permanece hasta el cierre de esta edición bajo los cargos de instigación. Se le acusa de haber impedido a una constructora los trabajos de edificación de viviendas en un área colectiva en la colonia Oceanía Bulevares. La denuncia fue presentada durante los primeros meses de 2005 y dos años después, curiosamente cuando ya se habían diluido los cargos, pero en un lapso en el que el Partido Cardenista Coahuilense había desatado una campaña de oposición a la política del gobernador Humberto Moreira Valdés, el líder era detenido como una muestra del poder del gobierno y de su espíritu vengativo.
El encarcelamiento de Isaac Montenegro es un hecho que ha sorprendido a propios y extraños por la cercanía que había guardado con el actual mandatario coahuilense. Es más, durante el proceso electoral de 2005, el líder cardenista recorría las colonias proletarias de Saltillo y los ejidos cercanos a la capital del estado en una tarea de promoción del voto a favor de Humberto Moreira. Éste, en una reunión con dirigentes cardenistas entre los que estaba presente Francisco Navarro Montenegro, presidente del PCC les dijo: “Navarro Montenegro es mi amigo, pero a Isaac lo quiero como a un hermano…”

Isaac Montenegro Herrera

Isaac Montenegro Herrera es un cuarentón oriundo de San Luis Potosí quien desde muy joven se integró a la lucha social pugnando por que en las colonias del arrabal capitalino se introdujeran los servicios elementales que dignificaran la vida de sus moradores. Adolescente casi, en los años tiernos de la década de los 80 Montenegro Herrera mientras se daba tiempo para enamorar a las chiquillas que asistían a los mítines convocados por la dirigencia del entonces Partido Socialista de los Trabajadores aprendía la táctica y la estrategia política en la organización que desde unos años antes, se había convertido en el dolor de cabeza de los políticos priistas que protegían a las lideresas de colonias como vehículo fundamental con el que legitimaban el poder.
Queridísimo con dilección en las entrañas del proletariado saltillense, Isaac fue haciendo camino al andar en la selva de la política comarcana. Durante los años bajos de la década de los 80 lo mismo pegaba afiches que pintaba bardas. Se le veía radiante cuando caminaba, aún espigado antes de los 20, al lado de hombres y mujeres que olían a sudor rancio pero de gran corazón, cuyos pechos oprimidos por décadas, se habían abierto ya a horizontes de esperanza.
Montenegro Herrera iba siempre al frente en las manifestaciones de incoformidad social integradas por obreros y amas de casa entonando la Internacional, el canto ecuménico de reivindicación del proletariado. Otras veces se le veía empuñando uno de los palos de las mantas más agresivas contra los políticos priistas. Los ladrones de Acción Nacional llegarían después al escenario saltillense. Luego sería regidor en el Ayuntamiento de Saltillo durante los tiempos negros del panismo. Primero con Rosendo Villarreal y luego con Manuel López Villarreal. En uno de los escarceos fue detenido de manera arbitraria por la policía municipal cuyos gorilas le fracturaron un dedo antes de ponerlo de manera ilegal tras las rejas de las pestilentes celdas municipales. Para entonces su autodidactismo ya había cuajado pues sus lecturas abarcaban desde la romántica Obra Revolucionaria del Che Guevara hasta los apuntes de Anton Makarenko convertidos en el Poema Pedagógico. En los últimos años, siempre con un dosis alta de autodidactismo, Isaac ha enfocado sus baterías intelectuales a la búsqueda de los motivos de la pobreza en México. Desde la cárcel le dice al reportero que no saldrá de ahí con su corazón lleno de amargura y rencor, “porque todavía hay mucho trabajo para luchar a favor de los pobres”. Sus frases hacen que renazca la esperanza en el corazón del hombre.
Por sus convicciones de clase y su ideología socialista Isaac Montenegro tuvo roces muy serios con los alcaldes panistas; sin embargo, luego de que el tiempo ha borrado las pasiones, éstos lo reconocen en su dimensión exacta de luchador social. Rosendo cuando la casualidad los ha colocado frente a frente lo abraza en un gesto de reconocimiento. Lo mismo sucede con Manuel, quien lo tiene en alta estima privilegiando la bondad que anida en el corazón de Isaac.
En los últimos meses Montenegro Herrera se había dedicado a organizar a los campesinos ixtleros y a los productores de cera de candelilla, los seres más pobres de este país con objetivo de industrializar sus productos aprovechando los fondos federales. No ha logrado este proyecto, pero seguramente lo hará cuando abandone el encierro a que lo han condenado injustamente, porque en la cúpula del poder se sabe que Isaac es inocente.