domingo, 17 de octubre de 2010

¿Qué hace un sa-cerdote homosexual por las noches?

Las noches romanas de los curas homosexuales
(Tomado de la Revista Denuncia (www.revistadenuncia.com

"Las noches bravas de los curas gays". Es este el título de la nota de tapa del semanario Panorama que salió a la venta hoy en los quioscos de Italia, y que revela la doble vida de algunos sacerdotes que viven en esta capital -centro del catolicismo debido a la presencia del Vaticano- que, de día, son normales curas que visten su hábito; mientras que de noche son hombres perfectamente integrados en el mundo gay romano.
Durante casi un mes un cronista de Panorama -revista editada por Mondadori, editorial del premier italiano, Silvio Berlusconi-, acompañado por un cómplice, se infiltró en el ambiente gay de esta capital. Así, descubrió una realidad inédita formada por sacerdotes que de noche participan de fiestas nocturnas con acompañantes de sexo masculino, tienen relaciones sexuales con compañeros ocasionales; frecuentan chats y reuniones gays.
Panorama describe especialmente tres casos: el de Paul, el de Carlo y el de Luca, nombres ficticios para proteger la identidad de los sacerdotes en cuestión. El primero es un francés de unos 35 años, que el cronista del semanario se encontró la noche del viernes 2 de julio en una fiesta gay de un local del barrio de Testaccio, en Roma.
Roma de noche. Durante esa velada, en la que participaban dos escorts varones que bailaban semidesnudos con el cura y con otros invitados (practicando luego sexo con algunos de ellos), se encontraba Carlo, el segundo cura, un italiano de entre 45 y 50 años. Esa noche, según el relato en primera persona de Panorama , termina en la casa de Paul, donde el cómplice del cronista antes le pide al cura de ponerse la sotana y luego mantiene una relación sexual con él, filmada por la cámara oculta.
La noche siguiente, Paul y Carlo citan al cronista de Panorama junto a su cómplice en el Gay Village de Roma. En esta ocasión, Carlo desaparece y aparece varias veces: luego explica que se vio obligado a hacerlo para evitar encontrarse con otras personas que conoce, otros curas o seminaristas. La noche termina también con sexo, siempre filmado por la camarita oculta. Otro día, Paul celebra misa sobre una mesa de su casa ante sus invitados.
En otra oportunidad, Carlo invita al cronista de Panorama a un restaurante del centro de esta ciudad, frecuentado según él por varios sacerdotes homosexuales. En la mesa de al lado hay una pareja: uno de ellos también es sacerdote, y el otro, su novio. "Carlo cuenta que ha descubierto sus verdaderas tendencias sexuales hace tres años, al entrar en el giro romano y frecuentando a otros sacerdotes. Jura que al menos el 98% de los curas que conoce es homosexual y que los demás reprimen su sexualidad: los más frustrados serían los que exhiben hábitos decorados con encajes", escribe el cronista de Panorama . "Dice que en la Iglesia de hoy, hay una parte «intransigente» que se esfuerza en no mirar la realidad, y otra más «evangélica» que reconoce y acepta el fenómeno de los curas gays", agrega.
Al finalizar la cena, Carlo llevó al cómplice de Panorama a su departamento, conectado con una estructura eclesiástica, y tiene una relación con él, también filmada por una cámara oculta. El cronista, por otra parte, filma a Carlo mientras celebra misa en una iglesia.
El tercer cura, Luca, también italiano, de 25 años, es hallado por Panorama a través de un chat homosexual en Internet. Hecho el contacto, Luca mantiene una relación con el cómplice del cronista en su habitación del barrio de Trastevere, frente a una iglesia misionera católica. "Después de la relación sexual, Luca abre su ropero y muestra sus hábitos sagrados [...]. Mientras acompaña hasta la puerta al amante ocasional le pregunta si quedó satisfecha su curiosidad de «tener relaciones sexuales con un cura». Luca cuenta que por lo general ocurre lo contrario: después del cortejo en chat, cuando dice que es cura muchos se escapan".
La respuesta de la Iglesia. Los sacerdotes homosexuales que lleven supuestamente una doble vida "por coherencia deberían revelarse", ya que "nadie los obliga a seguir siendo curas, aprovechando exclusivamente de los beneficios" que conlleva esa condición, afirmó la diócesis de Roma tras conocerse la investigación.
"Quienes conocen la Iglesia de Roma, donde viven también varios centenares de curas provenientes de todo el mundo -que estudian en sus universidades pero no forman parte del clero romano ni están empeñados en su pastoral- no se reconocen para nada en la conducta de estos expertos de la ´doble vida´, que no han comprendido lo que es el sacerdocio católico", aseguró en una nota.

sábado, 16 de octubre de 2010

Tom Y Jerry, El Gato Se Gana El Zapatazo (1)

La Chingamex (Zincamex) ¿Qué oculta la botarga Jericó Abramo Masso?

El incendio que se produjo el martes en los terrenos de la antigua Zincamex hace que los temas ecológico y de corrupción vuelvan a la mesa de discusión.

Esta empresa estatal que llegó desde Europa a mediados de la década de los 60 fue una de las más contaminantes, pues no dejó de arrojar desechos a la atmósfera hasta su cierre en la década de los ochenta.

Contaminante en grado superlativo en una época en que no estaba regulado el respeto al medio ambiente, día y noche, sus tres chimeneas pintaban de negro el cielo de Saltillo. Los habitantes de esta ciudad estábamos inermes ante Zincamex y la Compañía Fundidora del Norte del Grupo Industrial Saltillo. Entre ambas empresas envenenaban el ambiente y como Zincamex era del gobierno federal, nadie podía decir nada. Lo mismo sucedía con los poderosos dueños del GIS.

En estos días, sólo por encender un cigarrillo ya lo andan quemando a uno en leña verde.

La Zincamex tiene su historia aunque las generaciones de hoy ya no la conozcan.

La factoría funcionaba bajo el esquema de empresa paraestatal, por lo que produjo no sólo muchísimas barras de zinc sino una comalada inmensa de nuevos ricos. Los directores y sus ayudantes hacían y deshacían al interior de la empresa. Los obreros se encontraban adheridos al Sindicato de Trabajadores Mineros y Metalúrgicos de la República Mexicana pastoreados en ese entonces por Napoleón Gómez Sada, sí, ya le atinó usted: el papá del ahora famoso Napito exiliado por estos días allá en Canadá.

En la época en que Rosendo Villarreal Dávila era alcalde de Saltillo los terrenos de Zincamex fueron usados como garantía de préstamos por el Ayuntamiento de Saltillo. Este fue uno de los más sonados actos autoritarios del Hitler de Saltillo, pues el panista solicitó para rescatar la ciudad algo así como 5,000 millones de viejos pesos. El asunto se ventiló en la prensa durante unos tres años después de que Adolfo Hitler Villarreal Dávila dejó la alcaldía y no paró hasta que su sobrino Manuel López Villarreal pagó el adeudo con las instituciones bancarias.

En la década de los 90 los priistas se daban vuelo recordándole al entonces Senador de la República el hecho de haber atravezado el patrimonio municipal sin autorización del Congreso del Estado.

La postura tanto de los panistas como de los priistas parecía ridícula.

Cuando finalmente el asunto fue zanjado al pagar a los bancos el Ayuntamiento de Saltillo, una parte de los terrenos pasó a manos de la Universidad Autónoma de Coahuila y otra quedó como reserva territorial del Ayuntamiento capitalino. La Universidad construyó en su parte un complejo deportivo mientras las autoridades municipales no quisieron saber nada de estos terrenos donde miles, tal vez millones de metros cúblicos de desechos de zinc y plomo se encuentran al aire libre.

Actualmente ninguna de las dependencias que por ley deberían investigar si esos desechos contienen metales pesados como residuos de radio y uranio, no han hecho nada, pues tanto en la dirección de ecología municipal como en la Secretaría del Medio Ambiente y la misma Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa) se hacen de la vista gorda.

Lo anterior, porque es preciso recordar que de la pechblenda María Curie logró aislar el radio, elemento 300,000 veces más radiactivo que el uranio. Tanto el complejo deportivo de la universidad como la gente que habita las colonias aledañas a la vieja Zincamex podrían en estos momentos estar cerca de una fuente radiactiva de baja intensidad. No habrá manera de comprobar esto si las autoridades ecológicas no toman cartas en el asunto.

Por lo pronto, la tarde del martes la atmósfera recibió durante cinco horas una inyección letal de contaminantes que afectan la capa de ozono y contribuyen al calentamiento global. El incendio también afectó de manera directa a los habitantes de las colonias ubicadas en el norponiente de Saltillo.

Desde los primeros minutos del incendio se dijo que la bodega de equipo de refrigeración pertenece a la empresa Mabe que fabrica refrigeradores. Por lo tanto, se puede deducir los tanquecitos de gas refrigerante tronaron durante el incendio y vaya usted a saber qué otros elementos tóxicos viajaron a la atmósfera y a las fosas nasales de los pobladores de este sector.

Esto nos dice que ninguna de las dependencias encargadas de mantener el equilibrio del medio ambiente cumple con sus funciones, porque no cuenta con un padrón de las empresas potencialmente contaminantes.

Pero todavía hay más: el incendio dejó al descubierto la corrupción. Primero, porque si esos terrenos pertenecen al Ayuntamiento de Saltillo, ¿quién o quienes permitieron que se estableciera un brazo de la empresa Mabe?

Segundo, en la entrada de Zincamex existe una manta en la que se ofrecen terrenos en venta y en renta. Insisto, ¿Es o no propiedad del Ayuntamiento de Saltillo?

Total que este incendio no sólo alcanzó equipo de refrigeración de la empresa Mabe, sino que en los próximos días la quemazón alcanzará a muchos funcionarios municipales, estatales y federales.

Mientras esto sucede en la realidad, los profesores de secundaria viven una realidad virtual enseñando las partes de la célula a sus alumnos en lugar de volcarse a tratar los grandes temas ecológicos que potencialmente afectan a la población. Por eso nuestros alumnos son los últimos en ciencias, matemáticas y español.

Los gobernantes de Coahuila en el basurero de la historia

Brother:

Ayer, durante la entrevista que le hacías al alcalde de Saltillo pensaba rápidamente en los políticos del pasado. Me preguntaba por el leit motiv que mueve a los hombres en su búsqueda constante del poder en una sociedad funcionalmente analfabeta como la nuestra, donde la democracia es un mito porque los votos que entran en las urnas han tenido el precio del atraso en aspectos tan fundamentales como educación, seguridad y justicia.

Cuando el profesor Humberto Moreira Valdés hacía sus pinitos como Jefe del Poder Ejecutivo de Coahuila dejaba claro que una nueva camada de políticos lo acompañaría en su encomienda. Desdeñaba así a los políticos experimentados y anteponía su juventud en la empresa más importante que ha emprendido.

A casi cinco años de haber jurado como gobernador, Coahuila padece taquicardia, su corazón late aceleradamente mientras soplan los vientos de la sucesión gubernamental en medio del sopor que produce el control absoluto de todo lo que se mueva en la entidad.

Igual que en la Alemania nazi y en la Italia de Mussolini hay un solo bando, un solo partido. La bandera del Gobierno de la gente cobija por estos días a tirios y troyanos. No son tiempos en que se pueda disentir y esto se refleja en las columnas de los diarios. Quienes andamos en la quinta década de vida no recordamos tiempos en que el inconciente colectivo haya sido bombardeado con miles de mensajes en los que se da cuenta de la enorme obra pública que emprende el Gobierno de la gente.

Desde los condones y los zapatos de la gente pasando por sus farmacias, los puentes se yerguen majestuosos y ya empiezan a transformar al viejo Saltillo al que con cantera rosa le dio forma Óscar Flores Tapia. Lo mismo sucede en el interior del estado. Ni duda cabe que Coahuila avanza en la mayor parte de los rubros.

Sólo hay tres pintitos en este blanco arroz y tienen nombre: educación, seguridad pública y justicia.

Contrario a lo que decía Porfirio Díaz: en Coahuila hay mucha política y mucha administración; el gobernador Moreira debe empezar a tenerle miedo al juicio implacable de la historia porque a diferencia de Fidel, la historia no lo absolverá.

Sin educación de calidad la gente no puede exigir ni seguridad pública ni justicia.

¿De qué sirven los uniformes y los zapatos de la gente si el caprichoso hermano del gobernador de nombre Carlos, que regentea la Sección 38 del SNTE se opone al examen de oposición?

¿De que sirven los uniformes y los zapatos de la gente si las escuelas normales de Coahuila siguen produciendo a los profesores más impreparados del planeta?

Coahuila, en lo que va del sexenio ha tenido tres secretarios de educación pública y va por el cuarto, pero al final nos daremos cuenta de que de todos ellos no se hace uno.

Por eso vuelvo a la premisa planteada al inicio de mi comentario: los motivos que tienen los políticos para encaramarce en el poder, si esos motivos son tan primitivos, tan pavlovianos, tan de estímulo respuesta que hacen a la gente aplaudirle al gobernante en turno, pero que no tienen conciencia de la historia.

La administración estatal que hoy nos apabulla con mensajes de grandeza, es igual al gobierno imperial de Enrique Martínez y Martínez, similar al gobierno que parecía aspirar materia fecal de Rogelio Montemayor, y muy igual a los gobiernos chapuceros de Eliseo Mendoza Berrueto y José de las Fuente Rodríguez.

Todos los gobernantes del ayer se encuentran en el basurero de la historia.

El pueblo analfabeto sigue aplaudiendo a quienes transformen el presupuesto en migajas.

¿Humberto será la excepción a la regla? No creo, la historia no lo absolverá. Porque la historia, esa de los analfabetos funcionales, es implacable.

Gracias Brother…

Para el programa Dictamen Radiofónico que dirige Sergio Martínez "el Brother" en Radio Lobo, en el 610 de AM en Saltillo, Coah.,

Tereso Medina Ramírez, la Rata cetemista de Coahuila

El 16 de abril de 1974, más de seis mil obreros se quitaban los grilletes de la esclavitud para colocar las banderas rojinegras en las tiznadas paredes de las fábricas CINSA y CIFUNSA. Los obreros protestaban porque los amos les habían hecho de agua el aumento salarial de ese año y porque ya estaban hartos de los dirigentes charros encabezados por Gaspar Valdés Valdés.

La huelga se prolongaría hasta el dos de junio de 1974, cuando, casi derrotados por hambre, los obreros regresaban a sus puestos de trabajo, donde de nuevo, los amos les colocaban los grilletes para reiniciar el proceso de rabiosa explotación, pues por aquel entonces, un obrero de CIFUNSA ganaba el equivalente a unos 10 dólares por semana.

Las fotografías tomadas a los obreros en huelga producen ternura porque la mayoría de ellos procedía del campo y todavía no se acostumbraban a vivir sin el sombrero. Por aquellos años, los periódicos de Saltillo se refugiaban en el silencio còmplice por temor a los hermanos Isidro y Javier López del Bosque quienes materialmente eran los dueños de Saltillo.

Los historiadores de la época se refugiaban también en la complicidad del silencio. Armando Fuentes Aguirre quien ya arrastraba el mote de Sa-Catón, durante estos 36 años no ha escrito nada sobre el movimiento obrero que cimbraba las estructuras sociales de aquellos años. Por el contrario, Jorge Fuentes Aguirre, hermano del Cronista de Saltillo se dio a la tarea de escribir la biografía de la familia López del Bosque en una lujosa edición que circula en la élite industrial empastada en piel. Por supuesto, en pellejo de obrero.

Nadie ha dejado constancia de que después del conjuro de la huelga CINSA-CIFUNSA, más de dos mil obreros fueron echados a la calle por los católicos hermanos López del Bosque. En una abyecta complicidad con los dirigentes charros, los obreros fueron colocados en las temibles listas negras que en aquel entonces equivalían a una sentencia de muerte por hambre, pues los patrones hambreadores eran dueños de todo el pueblo. Años de tristeza aquellos para muchas familias de Saltillo cuyo único pecado era el haberse quitado los grilletes de la esclavitud para protestar por los bajísimos salarios y por haber depuesto a los charros de la época.

En aquellos años el haber participado en la Huelga de Saltillo equivalía a llevar tatuado en la piel el símbolo de la bestia. Mientras los obreros deambulaban con la cerviz doblada, los charros que encabezaba Gaspar Valdés Valdés comenzaban una nueva época enriqueciéndose al vender caro el sudor de los obreros.

A la llegada de la General Motors cuando despuntaba la década de los 80 el charro Gaspar Valdés fue el encargado de negociar lo más que pudo, que la armadora transnacional no pagara suculentos salarios para impedir una desbandada de obreros del Grupo Industrial Saltillo. Hace alrededor de diez años que la vida cargada de vileza de Gaspar Valdés llegó a su fin, la CTM contrató más de 500 obreros para honrar el funeral del dirigente charro que desde entonces se cuece a fuego lento en los infiernos.

El cacique sindical fue sucedido por Tereso Medina Ramírez, un sujeto sin escrúpulos y que gracias a su mediana ilustración se encuentra convertido en un dirigente de uñas enormes que se ha enriquecido tanto con las cuotas sindicales de los trabajadores como con las componendas que mantiene con el Grupo Industrial Saltillo, la Lechera Lala y el Infonavit. Fuentes cercanas a Medina Ramírez sostienen que tanto el GIS como Lala entregan más de 200 mil pesos mensuales al dirigente charro para sus gastos personales y el Infonavit, donde cobra como consejero le entrega la nada despreciable suma de 50 mil. Lo anterior sólo en la región sureste de Coahuila pues agregue usted lo que cascarea en el interior del estado, donde también tiene sometidos a los trabajadores para garantizar a las empresas un proceso rabioso de explotación que Tereso Medina Ramírez llama pomposamente la nueva cultura laboral, que no es otra cosa que la entrega de los derechos de los obreros a los dueños de las fábricas. Actualmente el salario de los obreros automotores se ha reducido considerablemente.

En diez años Tereso Medina Ramírez ha remontado su origen miserable. A finales de 2007 en algunas columnas periodísticas se filtraba la información de que el charro cetemista acababa de adquirir la casa que en vida perteneció a Jorge Masso Masso. El precio de mercado de este bien inmueble es de alrededor de 500 mil dólares, unos cinco millones de pesos.

Para irse a vivir al fraccionamiento Bugambilias, Tereso Medina Ramírez, el charro cetemista tuvo que dejar otra casa ubicada en Bellaunión y construida en un terreno de por lo menos media hectárea. La vieja casona, remodelada a todo lujo, reposa a la sombra de nogales frondosos. Al frente una enorme barda custodia la intimidad de este siniestro personaje del sindicalismo y cada mañana salen dos camionetas Ford tipo Lobo “ muy chidas, una color plata, otra negra” según cuenta un lugareño adolescente.

Además de lo anterior, también fuentes cercanas sostienen que Tereso Medina Ramírez adquirió un rancho que en vida pertenecía al enajenador de multitudes apodado El Piporro.

Durante los actos del PRI, el charro cetemista llega en distintas camionetas último modelo de las que desciende con el puro encendido y un sombrero de hacendado.

Nadie sabe a ciencia cierta de dónde viene Tereso Medina Ramírez, lo que sí se sabe es que ha escrito las páginas más negras del sindicalismo en la región Sureste de Coahuila.

Actualmente Tereso Medina es diputado federal plurinominal, ya fue diputado local y regidor del Ayuntamiento de Saltillo.

Los cetemistas viejos todavía lo recuerdan conduciendo un viejo marquis azul en el que se transportaba a su casa de Infonavit ubicada en la colonia Valle de las Flores, allá por el panteón Santo Cristo.

Otros más lo recuerdan viviendo en un cuarto de servicio en lo que fue la clínica Vasco de Quiroga del doctor Manuel Ortiz de Montellano. Cuentan que en aquellos años Tereso Medina llegó a pensar seriamente en suicidarse, pues era tanta la adversidad de su existencia, al grado de que pasaba hambre cuando era procurador obrero allá en el edificio Coahuila. Tal vez estos sufrimientos le endurecieron el alma, al grado de volverse insensible ante la miseria de los obreros de esta región,

Tereso Medina Ramírez llegó a San Lázaro por la vía plurinominal porque el PRI desconfió de que pudiera ganar su elección como sucedió hace una década. Sea como sea, y al margen de la escasa conciencia de los obreros, Tereso Medina es el dirigente charro más odiado por el sector de los trabajadores.

En el Valle de las Flores lo odian tanto, que cuando se presentó como candidato a diputado local lo apedrearon. No olvidan que Tereso Medina personalmente echó a la calle a su cuñada, junto con sus sobrinas.

Hace unos días Tereso Medina Ramírez rindió su primer informe como diputado. Por supuesto, no dijo nada de su riqueza malhabida. Los obreros ni cuenta se dieron de este acto porque viven en el mundo ilusorio de televisa.

Aparte de la manida frase de la nueva cultura laboral, el charro cetemista y los industriales corruptos ha torcido el espíritu de la bellísima frase con la que culmina el Manifiesto Comunista de Federico Engels: “Proletarios uníos…pero para joderlos mejor…”

Para Dictamen Radiofónico

En el 610 de AM (Radio Lobo)

Juan Cisneros Cortés.

La discriminación de los homosexuales (Disculpas a Serendy)

En Saltillo hasta Sa-catón cuenta chistes de jotitos y no es raro en él, pues nunca ha ocultado que forma parte de la ultraderecha rabiosa de este país. La iglesia católica es su placenta del más allá y sus jerarcas son sus amigos. El cronista de Saltillo es amigo de Perberto Rivera Carrera, de Juan Sandoval Iñiguez y de Pancho Grillalobos Pandilla. No así de Raúl Vera López.

Por eso Sa-catón no aborda estos temas en sus columnas que le publican tanto los diarios local y nacionales. Avala, con su silencio cómplice y vergonzoso lo que dice Emilio González, (a) Etilio acerca de que la comunidad homosexual le produce “asquito” y el concepto de minoría simple a la que alude Juan Sandoval Iñiguez.

Aunque miserable, desde su pobreza, el pueblo mexicano desprecia a esa minoría simple del 10 porciento de la población mexicana, pues según cálculos conservadores, la décima parte de los habitantes de este planeta, algo así como 700 millones de personas, tanto hombres como mujeres tienen preferencias sexuales que se alejan de la “normalidad” entre comillas.

Desde las escuelas primarias los homosexuales son rechazados, los niños se ríen de ellos, les dicen jotitos y los condenan a un estado de ostracismo social y de sufrimiento atroz, pues bien ha escrito Kinsey quien antes de ser sexólogo fue biólogo que no hay homosexual bien adaptado y feliz.

La polémica sobre este tema sigue abierta, pero una polémica de este tipo en un pueblo de analfabetos funcionales donde se leen 2.7 libros per capita al año, se convierte en chisme de vecindad. Un chisme de vecindad que tiene el soporte de la opinión de los altos mandos de una iglesia católica que no completaría con la eternidad para quitar de su rostro la materia fecal que ha acumulado desde el nacimiento de Cristo.

Perberto Rivera, protector de pederastas y ladrones de la Basílica de Guadalupe tiene meses opinando en contra de las bodas gay aprobadas por la Asamblea del Distrito Federal. Juan Sandoval de cacofónico nombre, llama minorías ridículas a los homosexuales y yo me pregunto, ¿por qué meter más leña al fuego en un país que arde, que se consume en medio del desempleo, de la violencia, de la inseguridad, de la falta de justicia?

Definitivamente, los homosexuales tienen derecho a existir al margen de las opiniones cuadradas de los jerarcas de la iglesia católica como Perberto Rivera y Juan Sandoval Iñiguez.

El obispo de Saltillo los defiende a través de la fundación San Elredo, Elenita Poniatowska, y Jesusa Rodríguez los defienden con sus opiniones y su trato, Eduardo Galeano escribe a su favor, porque saben que los padres de tantos y tantos homosexuales sufren por su rechazo.

Rosa Montero, escritora española en su libro Amores y desamores que han cambiado la historia escribió con pasión un texto en el que reescribe el sufrimiento de Oscar Wilde y su relación con Sir Alfred Dowglas su amante en los tiempos en que en Inglaterra la homosexualidad era perseguida. El escritor Oscar Wilde pasó varios años en la cárcel por un delito del que nunca fue culpable: la homosexualidad.

Veo los toros desde la barrera Brother y así como tenemos piedad de estos animales, también debemos tener compasión por esa minoría ridícula del 10 porciento de los homosexuales. En cada hogar puede haber un jotito. Son tan débiles que ni siquiera en tu democrático programa pueden defenderse.

Apliquemos la máxima que de jóvenes discutíamos de Voltaire: puedo no estar de acuerdo con usted, pero defenderé hasta el último momento su derecho a decirlo.

Así, en el fenómeno homosexual podemos no estar de acuerdo con ellos, pero estamos obligados a defender su derecho a existir.

domingo, 15 de agosto de 2010

La educación públca

Hace unas semanas se supo que sólo tres de cada 10 profesores aprobaron el examen de oposición y lo más grave es que de esos tres la mayoría pasaron de panzazo por lo que es fácil inferir que no saben leer y tienen problemas para dominar las operaciones básicas de la aritmética.

Lo anterior demuestra que el subsistema de escuelas normales en el país funciona en medio de la podredumbre que se genera en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación según Gilberto Guevara Niebla quien fue subsecretario de educación básica en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.

Guevara Niebla sostiene en su libro La catástrofe silenciosa que el subsistema de normales del país se nutre con los funcionarios sindicales que al término de su trabajo en las distintas carteras del SNTE se reintegran a la docencia en alguna escuela normal porque éstas se encuentran homologadas al Instituto Politécnico Nacional por lo que las percepciones salariales son más altas que en las escuelas secundarias y de educación básica.

Gilberto Guevara deja claro que la grilla sindical no va de la mano con la inclinación a la cultura y sostiene que las deficiencias académicas de los exfuncionarios sindicales son dolorosamente monumentales.

En Coahuila, por una decisión tomada por el dirigente de la Sección 38 del SNTE Carlos Moreira Valdés, no es requisito indispensable el examen de oposición para que los maestros encuentren acomodo dentro de las aulas, sobre todo si son hijos o nietos de profesores.

Las víctimas directas son los miles de alumnos de primaria y secundaria que son promovidos a los grados superiores sin el dominio pleno y total de los contenidos de los programas educativos, porque ni siquiera los profesores los dominan. Lo anterior es harto doloroso porque el magisterio nacional adherido al SNTE diariamente trabaja para conformar una patria que se nos está diluyendo entre las manos por el analfabetismo funcional que campea en los cuatro puntos cardinales del país. Según la prueba ENLACE (Examen Nacional para la Calidad Educativa), los niños y los adolescentes mexicanos se encuentran en los últimos lugares de la lista de los países que pertenecen a la OCDE, Coahuila en particular, ocupa el último sitio por debajo de los estados más pobres de este país.

Por lo anterior no es gratuito que en la pujante e industriosa capital de Coahuila donde se presumen los puentes de la gente sólo haya dos o tres librerías con escasa oferta, pues para conseguir la obra de Truman Capote, el autor de los textos A sangre fría, Música para camaleones, Los perros ladran y Desayuno en Tiffanys, tuve que ir a la librería Ghandi en Monterrey y a las librerías subterráneas del metro en Ciudad de México. Las bibliotecas públicas funcionan en las mismas condiciones dolorosas: no hay lectores. En la obra La Náusea de Jean Paul Sartre el personaje El Autodidacto leía a las diez de la noche en las bibliotecas públicas de París. En Saltillo cierran a las siete de la tarde y no abren ni los sábados ni los domingos. ¿Para qué?, si en México sólo se leen 2.7 libros per capita al año, mientras los europeos, japoneses y norteamericanos leen un libro por semana en promedio.

En México, donde de acuerdo con el artículo tercero de la Constitución General de la República la educación debe ser gratuita y con una tendencia hacia el desarrollo pleno de la personalidad del sujeto en sus tres esferas afectiva, académica y motriz no funciona y el pueblo, víctima final de las deficiencias del sistema educativo no ha sabido ni querido exigir una educación de calidad para sus hijos.

En febrero de 1992 en su número 170 la revista Nexos publico un largo artículo de Gilberto Guevara Niebla bajo el título de El malestar educativo en el que el autor expresa que “La educación es una parte privilegiada de nuestra herencia institucional y cultural. Desde el momento en que México se liberò de la tutela colonial, hombres distinguidos como el doctor José María Luis Mora y Valentín Gómez Farías vieron en la educación una palanca formidable para lograr la liberación del pueblo mexicano del influjo espiritual del feudalismo y el colonialismo. El ideal democrático, decía el Nigromante, se consumaría combinando ayuntamientos con escuelas. Algunos liberales de la Reforma vieron en la instrucción un medio para conjurar las desigualdades que podrían surgir con el libre mercado. Juárez conceptualizó a los servicios educativos no como beneficiencia sino como un derecho del pueblo y Gabino Barreda soñó con una educación científica para cada ciudadano. Don Justo Sierra la contempló como medio para formar élites dirigentes comprometidas con el pueblo y con la nación, en tanto que Flores Magón vio en ella un camino hacia la libertad. Sin embargo, el empeño nacional en pos de un servicio educativo para el pueblo se vio postergado por las convulsiones sociales del siglo XIX y no fue sino después de la Revolución Mexicana, con la fundación de la Secretaría de Educación Pública por Vasconcelos, que el ideal de redimir mediante la escuela comenzó a materializarse”.

Definitivamente, la redención de las masas en nuestro país no se ha logrado a través de la educación pública y por el contrario, cada vez se fortalece más la educación privada que va dirigida a las élites de este país porque los ricos si saben el valor de la educación. El pueblo no, por eso vemos que dirigentes charros como Tereso Medina Ramírez de la CTM que tiene más de un lustro de chupar la sangre de los obreros caguameros de futbol dominical por televisión, porque sin una educación de calidad no han adquirido la conciencia a la que se refiere Alberto Camus en su bellísimo texto El mito de Sísifo en el que dice que el obrero actual trabaja durante todos los días de su vida en las mismas tareas y ese destino no es menos absurdo que subir y ver caer desde la cima de la montaña una roca, y luego volverla a subir, así, por toda la eternidad. La diferencia entre Sísifo y el obrero actual víctima de la baja calidad educativa estriba en que Sísifo es conciente de su destino y el proletario de nuestros días no.

Por otra parte, es injusto culpar de la maldad educativa sólo a los profesores, porque éstos no son más que proletarios de cuello blanco y para cerrar cito de memoria un párrafo del libro El triste porvenir de los países latinoamericanos de Francisco Bulnes, el escritor maldito quien sostiene que cuando en la alimentación de un pueblo faltan las proteínas, la imaginación se paraliza, los impulsos cesan, se declara la inanición mental con el delirio lúgubre de un silencio absoluto del que surge una tumba sin inscripción: la del carácter. Pueblos sin carácter no pueden ser demócratas.

Pero, ya sea por el carácter convertido en un silencio absoluto, por la alimentación a base de maíz y fritangas o por la burrez del magisterio nacional, la realidad es horrorosa: la educación pública no sirve.